{"id":4707,"date":"2019-01-24T13:00:24","date_gmt":"2019-01-24T13:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/proximoferry.brikkelt.nl\/blog\/?p=4707"},"modified":"2019-02-01T08:56:14","modified_gmt":"2019-02-01T08:56:14","slug":"una-historia-de-contrabando-en-las-pitiusas-el-naufragio-del-dos-hermanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/proximoferry.brikkelt.nl\/blog\/2019\/01\/24\/una-historia-de-contrabando-en-las-pitiusas-el-naufragio-del-dos-hermanos\/","title":{"rendered":"UNA HISTORIA DE CONTRABANDO EN LAS PITIUSAS: EL NAUFRAGIO DEL DOS HERMANOS"},"content":{"rendered":"<p><strong>Un lla\u00fct negro era una embarcaci\u00f3n que no constaba en ning\u00fan sitio, no ten\u00eda ning\u00fan papel, ideal para el negocio.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La red tejida para el contrabando se basaba en la confianza, el silencio y el enriquecimiento.<\/strong><\/p>\n<p><em>Texto: Josep Rubio | Acuarela: Bonet Ribas<\/em><\/p>\n<p>Los a\u00f1os de la posguerra fueron a\u00f1os de rigurosas privaciones en toda Espa\u00f1a, una escasez agravada en Formentera e Ibiza por su condici\u00f3n de territorios aislados donde a\u00fan no hab\u00eda llegado el man\u00e1 del turismo y por el gran esfuerzo que se requer\u00eda para obtener frutos de la poca tierra cultivable. Aquellas carencias impulsaron a algunos isle\u00f1os a dedicarse al contrabando, un negocio muy lucrativo que inevitablemente iba asociado a la m\u00e1xima discreci\u00f3n de aquellos que lo practicaban. Por esta raz\u00f3n muchas de las historias protagonizadas por los contrabandistas pitiusos durante la d\u00e9cada de los a\u00f1os 40 y 50 del siglo pasado se han perdido para siempre, a medida que sus protagonistas han ido desapareciendo.<\/p>\n<p>Es lo que habr\u00eda pasado con las vivencias de Vicent Tur Escandell, de Can Carlos, (1921-2015) descendiente directo del repoblador de Formentera Marc Ferrer, si no hubiera sido porque en los \u00faltimos meses de vida, para combatir el tedio en la cama del hospital, satisfizo la curiosidad de su nieto, Vicent Tur Costa, quien a su vez ha accedido a explicar a Pr\u00f3ximo Ferry una historia familiar que durante d\u00e9cadas se hab\u00eda mantenido en secreto, la del naufragio del Dos Hermanos.<\/p>\n<p>El Dos Hermanos era un lla\u00fct negro, es decir, que no estaba matriculado ni constaba en ning\u00fan listado oficial de la marina, una precauci\u00f3n habitual en las barcas que se dedicaban al tr\u00e1fico il\u00edcito. Ten\u00eda 9 metros de eslora, estaba equipado con vela latina y un motor a gasolina de un pist\u00f3n. Era una embarcaci\u00f3n especialmente r\u00e1pida, y con una \u00f3ptima capacidad de carga, unas caracter\u00edsticas que la hac\u00edan ideal para el contrabando. Vicent Tur encarg\u00f3 su construcci\u00f3n a Joan de sa Cala, tambi\u00e9n llamado el Calero, que emple\u00f3 madera de pinos talados por el mismo armador en el bosque de ses Clotades, en Formentera. Una materia prima que fue transportada a Ibiza con el lla\u00fct Sant Jaume, que hac\u00eda el servicio entre es Cal\u00f3 de Sant Agust\u00ed y Vila. El palo mayor y las antenas se hicieron con un gran pino de un bosque de Corona, en Ibiza, por el que Vicent Tur pag\u00f3 una magn\u00edfica suma para la \u00e9poca, 25 pesetas. Fue botado en noviembre de 1944, pero su historia fue tan intensa como breve, se hundi\u00f3 el 28 de febrero de 1945.<\/p>\n<p>En aquellos a\u00f1os de posguerra Vicent Tur manten\u00eda una estrecha relaci\u00f3n con una familia de Sant Antoni, los de can Frit, y juntos hab\u00edan emprendido varios negocios de contrabando siempre al servicio de alguien de quien era mejor no saber el nombre. La pr\u00e1ctica estaba tan bien cotizada que en el primer viaje a Argel, Vicent ya pudo pagar el Dos Hermanos.<\/p>\n<p>El negocio se activaba con un aviso, por el que se ten\u00eda que equipar lla\u00fct, reunir a la tripulaci\u00f3n y esperar en un lugar se\u00f1alado donde la embarcaci\u00f3n pod\u00eda permanecer resguardada de la mala mar y de miradas extra\u00f1as. Esta espera previa se sol\u00eda hacer en Sa Torreta, en s&#8217;Espalmador, o detr\u00e1s de Tagomago, en la cala Sant Vicent. Precisamente de este aislado lugar de la costa ibicenca, con fama de acoger a gente ruda y que no se andaba con historias, proven\u00edan los dos tripulantes que Vicent, como armador, ten\u00eda contratados: el patr\u00f3n, Joan Mar\u00ed, que siempre llevaba encima un arma blanca (un pu\u00f1al con una hoja afilada de un palmo de largo), y el mozo de a bordo, Jaumet de can Cama.<\/p>\n<p>All\u00ed se quedaban esperando, hasta que alguien de la extensa red de contactos tejida sobre la base de la confianza, el silencio y el enriquecimiento, se lo hac\u00eda venir bien para ir a pescar cerca del sitio en cuesti\u00f3n. De esta manera pod\u00eda pasar el mensaje, ahora s\u00ed, con el lugar, el d\u00eda y la hora exactas para cargar la mercanc\u00eda en la costa argelina y tambi\u00e9n el punto de destino.<\/p>\n<p>En este caso a finales de febrero de 1945 partieron de la costa de Sant Antoni rumbo a \u00c1frica dos lla\u00fcts, el Sant Salvador, con dos hermanos de can Frit a bordo y el Dos Hermanos, con sus tres tripulantes.<\/p>\n<p>La navegaci\u00f3n se hac\u00eda a vela latina y el motor se reservaba \u00fanicamente para las situaciones de emergencia: para huir de temporales y calmas o para fugarse de la vista de los \u201carrendatarios\u201d, que era como los locales llamaban a las escasas y lentas embarcaciones patrulleras que el estado destinaba al control de aduanas.<\/p>\n<p>Ya en Argelia, el cargamento no se hac\u00eda en ning\u00fan puerto, sino en lugares m\u00e1s discretos. La memoria no ha conservado el nombre de la del sitio donde, con un largo pantal\u00e1n, se embarcaba la mercanc\u00eda de contrabando a bordo del Dos Hermanos. Aquel era un instante decisivo y las precauciones nunca eran pocas para evitar alg\u00fan imprevisto que arruinara el negocio y rompiera la confianza que se ten\u00eda que garantizar en toda la cadena del contrabando. Por este motivo, una vez el lla\u00fct amarraba, se sacaba el mosquet\u00f3n de a bordo convenientemente cargado y los tripulantes vigilaban que una sola persona avanzara con la mercanc\u00eda por el pantal\u00e1n. Si eran dos o m\u00e1s, los tripulantes disparaban al aire esperando que la compa\u00f1\u00eda retrocediera. Esta era una medida de seguridad que los contrabandistas utilizaban para evitar ser sorprendidos en minor\u00eda, ya que se contaba que en alguna ocasi\u00f3n el negocio hab\u00eda terminado con los contrabandistas degollados y el lla\u00fct desaparecido.<\/p>\n<p>Cargada la mercanc\u00eda, repuestos de motor, escopetas de caza italianas y sedas y otras telas de gran calidad, el Sant Salvador y el Dos Hermanos se hicieron de nuevo a la mar, el primero hacia Sant Antoni y el segundo havia es Portitxol, en Mallorca. Las dos embarcaciones navegaron juntas las primeras millas, pero pronto el San Salvador puso rumbo para pasar Formentera por el oeste, por el Cap de Barbaria y el Dos Hermanos por el este, por la Mola. Aquella fue la \u00faltima ocasi\u00f3n que Vicent vio a sus amigos de can Frit. En pleno invierno, se desat\u00f3 un temporal de Mestral (noroeste) que se trag\u00f3 para siempre al Sant Salvador, mientras que el Dos Hermanos fue capeando la mala mar con la vela rasgada y el motor en marcha, los cuarteles bien cerrados y los tripulantes amarrados a la cubierta. El sol estaba a punto de esconderse y la amenaza de la oscuridad absoluta cern\u00eda sobre el Dos Hermanos: los tres sab\u00edan que el embate del mar, a ciegas, sin poder surcar las olas, hubiera terminado por volcar el lla\u00fct y que las negras aguas se tragar\u00edan para siempre a Vicent, Joan y a Jaumet. Pero cuando la claridad agonizaba, y en lo alto de una ola, apareci\u00f3 el Urola, un mercante vasco al que hicieron desesperados se\u00f1ales de luz y finalmente, rescat\u00f3 a los tres tripulantes sanos y salvos a unas 70 millas de la Mola.<\/p>\n<p>Los n\u00e1ufragos subieron telas a bordo y pidieron permiso para embarcar algunas escopetas, pero Vicent prefiri\u00f3 dejar que el lla\u00fct se hundiera, consciente de que ser\u00eda muy complicado explicar a las autoridades el singular cargamento de la embarcaci\u00f3n as\u00ed como la ausencia absoluta de cualquier documentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aquel barco con nombre de r\u00edo salv\u00f3 la vida de los tres contrabandistas un hecho que Vicent recordar\u00eda a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando bautiz\u00f3 con el nombre de Urola un bote que a\u00fan hoy est\u00e1 resguardado en un varadero de es Pujols. El mercante desembarc\u00f3 a los pitiusos en Alicante, donde los tres explicaron que hab\u00edan sido sorprendidos por una tormenta mientras pescaban. Quedaron a disposici\u00f3n de la Capitan\u00eda Mar\u00edtima, que no les retuvo pero s\u00ed que los oblig\u00f3 a estar localizables. Los nombres de Vicent y del mozo de a bordo no constaban en los registros policiales, pero s\u00ed el del patr\u00f3n, Joan Mar\u00ed, quien ten\u00eda una extensa ficha por haber trabajado al servicio del m\u00e1s grande de todos los contrabandistas, Joan March, de mote \u201cen Verga\u201d.<\/p>\n<p>Siendo consciente de su situaci\u00f3n, al pisar tierra Joan advirti\u00f3 a sus compa\u00f1eros que pronto desaparecer\u00eda y esa misma noche tom\u00f3 un avi\u00f3n con destino a Mallorca.<\/p>\n<p>A las pocas semanas Vicent y Jaumet volvieron a Formentera e Ibiza respectivamente, habiendo hecho negocio con el contrabando pero tambi\u00e9n habiendo probado muy de cerca los peligros inherentes en el oficio. Vicent que entonces ten\u00eda dos hijos peque\u00f1os y un terreno reci\u00e9n comprado con las ganancias del contrabando, se dedic\u00f3 desde entonces a la finca y tambi\u00e9n volvi\u00f3 a la mar, pero trabajando en la Naviera Mallorquina.<\/p>\n<p>El patr\u00f3n, Joan Mar\u00ed, sigui\u00f3 en el negocio y a\u00f1os m\u00e1s tarde, simplemente desapareci\u00f3, quiz\u00e1s engullido por el mar, como los de can Frit, quiz\u00e1s encarcelado quien sabe donde &#8230; El caso es que en los a\u00f1os ochenta del siglo pasado, un amigo de Vicent fue de visita a Argelia y cuando paseando por una aldea costera, distingui\u00f3 a un hombre que, a pesar de ir vestido como los locales, ten\u00eda un aspecto y unas facciones que le resultaban extremadamente familiares y cuando lo llam\u00f3 por su nombre, \u00e9ste se gir\u00f3 instintivamente pero seguidamente dio media vuelta y se fue, andando sin mirar atr\u00e1s.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.radioillaformentera.cat\/vicent-tur-ens-explica-el-naufragi-dun-llaut-de-contraban-lany-1945\/\">Para saber m\u00e1s: Entrevista de R\u00e0dio Illa a Vicent Tur, nieto del protagonista.<\/a><\/p>\n<p>________________________________________________________<\/p>\n<p><strong>PUBLICIDAD<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.proximoferry.com\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-4240 size-medium aligncenter\" src=\"https:\/\/proximoferry.brikkelt.nl\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/PUBLICITAT-PEU-DE-POST-300x113.jpg\" alt=\"www.proximoferry.com\" width=\"300\" height=\"113\" srcset=\"https:\/\/proximoferry.brikkelt.nl\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/PUBLICITAT-PEU-DE-POST-300x113.jpg 300w, https:\/\/proximoferry.brikkelt.nl\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/PUBLICITAT-PEU-DE-POST-768x290.jpg 768w, https:\/\/proximoferry.brikkelt.nl\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/PUBLICITAT-PEU-DE-POST-1024x386.jpg 1024w, https:\/\/proximoferry.brikkelt.nl\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/PUBLICITAT-PEU-DE-POST-150x57.jpg 150w, https:\/\/proximoferry.brikkelt.nl\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/PUBLICITAT-PEU-DE-POST-706x266.jpg 706w, https:\/\/proximoferry.brikkelt.nl\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/PUBLICITAT-PEU-DE-POST-1200x453.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00bfPensando en el pr\u00f3ximo viaje?<br \/>\nEntra\u00a0en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.proximoferry.com\"><b>www.proximoferry.com<\/b><\/a>\u00a0y compra\u00a0tu<br \/>\nbillete\u00a0de ferry para moverte\u00a0entre\u00a0Ibiza y Formentera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un lla\u00fct negro era una embarcaci\u00f3n que no constaba en ning\u00fan sitio, no ten\u00eda ning\u00fan papel, ideal para el negocio. 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